Te detuvieron, te citaron a declarar o sos víctima de un delito y no sabés cómo seguir. Soy Juan Pablo Miranda Calderón y hace más de 18 años ejerzo la defensa penal y represento a querellantes ante los tribunales penales de Mendoza, con firmeza y discreción.
Una causa penal asusta y desorienta. Aparece la policía, llega una citación o se concreta una detención, y la familia entra en pánico sin saber qué decir ni a quién llamar. En ese momento lo peor que podés hacer es improvisar. Una declaración apresurada o un trámite mal hecho pueden marcar el resto del proceso.
Hace más de 18 años que trabajo en tribunales de Mendoza y conozco cómo se mueve cada etapa, desde la investigación que dirige el fiscal hasta el debate oral y el juicio por jurados. Sé qué pedir, cuándo pedirlo y cómo construir una defensa sólida sin perder tiempo en planteos que no van a prosperar.
Mi compromiso es claro. Te defiendo con firmeza, te explico cada paso sin vueltas y manejo tu situación con absoluta reserva. No prometo resultados, porque en lo penal eso no es serio, pero sí te aseguro que vas a tener una defensa preparada y presente en cada instancia.
Intervengo desde el primer llamado y acompaño cada instancia del proceso. Esto es lo que reviso y trabajo con vos cuando tomo tu caso.
Un familiar quedó detenido y la familia no sabe qué hacer. Me presento en la causa, pido conocer la imputación y evalúo de inmediato el pedido de libertad.
Robos, hurtos y daños. Reviso la prueba, controlo cómo se obtuvo y trabajo la defensa desde la imputación hasta el eventual debate.
Peleas, agresiones y lesiones de distinta gravedad. Analizo la legítima defensa, el contexto del hecho y la real entidad del daño que se atribuye.
Tanto si fuiste denunciado como si necesitás impulsar la causa, manejo el caso con seriedad, prudencia y respeto por todas las partes.
Cuando un siniestro vial deriva en causa penal por lesiones u homicidio culposo, asumo la defensa técnica y coordino con el reclamo civil.
Si sufriste un delito, te represento como querellante para participar de la causa, ofrecer prueba y empujar que el proceso avance.
Escribime apenas surge el problema. Te doy las primeras indicaciones, sobre todo el derecho a guardar silencio, y me presento en la causa.
Leo el expediente, conozco la imputación y la prueba, y te explico con claridad en qué situación estás y qué caminos hay.
Defino la teoría del caso, los pedidos a presentar y la prueba a producir. Si corresponde, gestiono la libertad o una salida alternativa.
Te represento en cada audiencia y en el debate oral o el juicio por jurados, y respondo tus dudas por WhatsApp durante todo el proceso.